CIENCIA Y EVIDENCIA BASADA EN LA ENFERMERÍA
El proceso de la EBE (Evidencia Basada en la Enfermería) consta de cinco etapas integradas dentro de un proceso dinámico y continuo que surge de la interacción paciente-enfermera. https://youtu.be/QZaZ2T7Odr0
La primera etapa constituye la formulación del problema que se desea resolver. Generalmente, la pregunta clínica contestable se estructura bajo el acrónimo PICO (Paciente, Intervención, Comparación y Outcome)
La segunda etapa consiste en la búsqueda bibliográfica que brinde la mejor respuesta al problema planteado. Para ello existen distintas fuentes de información que ayudan en la búsqueda de la mejor evidencia, como bases de datos (Medline, Embase, Cochrane, Cinalth), recursos bibliográficos electrónicos, libros, etc. Es importante destacar que, la búsqueda de evidencia científica, se debe realizar de manera analítica, determinando la calidad de información contenida en las diversas fuentes.
La tercera etapa consiste en evaluar la validez y utilidad de los hallazgos. Requiere tiempo pensar, buscar, revisar y juzgar a partir de mínimos conocimientos en documentación. Actualmente, existen dos sistemas de clasificación de los niveles de evidencia: El sistema SIGN (con grado de recomendación A, B, C, D) y el sistema GRADE (clasifica la calidad de la evidencia en Alta, Moderada, Baja y Muy Baja).
En la cuarta etapa se realiza la implementación en la práctica clínica de las evidencias científicas encontradas, teniendo como objetivo principal mejorar el cuidado hacia el usuario, familia y comunidad. Es importante la opinión del usuario y en el acto de cuidar se debe tener en consideración las preferencias de la o las personas a quienes va dirigido. El instrumento para la aplicación de la evidencia científica lo tenemos a través de las Guías de Práctica Clínica (GPC).
La última etapa del proceso de la EBE consiste en evaluar las consecuencias de la aplicación de la intervención elegida. Evaluar la repercusión de los cambios introducidos en la práctica e identificar si éstos han sido o no efectivos. Con ella se pretende reflejar las mejoras que esperamos obtener al modificar nuestra práctica clínica diaria y basarla en la mejorar evidencia científica probada y aceptada.
La EBE viene de la concepción de que el cuidado que brindamos está determinado por una investigación sólida y no por tradición. El investigador es quien genera el conocimiento, pero son los profesionales de enfermería los que tienen que hacerlo práctico utilizando los resultados de la investigación. https://youtu.be/sLmtlDNaUyU?t=159
El profesional de Enfermería del siglo XXI debe actualizarse acorde a los avances que continuamente se producen en los campos de la ciencia y la tecnología con el fin de mejorar la calidad de la atención de salud e identificar problemas reales y potenciales respaldados por estudios perfectamente validados. Hablar de evidencia científica en el cuidado de la enfermería implica referirse a la producción investigadora en enfermería y la aplicación de sus resultados en el campo profesional.
Investigar en el campo de la enfermería es necesario como en cualquier otra disciplina, y más cuando nuestro colectivo quiere demostrar que la enfermería es una profesión científica, permitiéndonos mejorar la calidad de la atención prestada a nuestros pacientes.



Que gran trabajo
ResponderEliminar